Es un mundo friki, mantengámoslo así.

Es un mundo friki, mantengámoslo así.

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Cada vez somos más las personas que de manera casual o intencional, reservamos un lugar especial en nuestra identidad para alojar elementos de la cultura popular. Los dotamos de significados propios que para las demás personas pueden resultar inexplicables. Y cuando por fin sucede el extraño e improbable suceso de encontrar a alguien que otorga el mismo significado a ese personaje, historia o momento, formamos conexiones que van más allá de la hermandad. Cual rayo que cae dos veces en el mismo lugar, lo tomamos como una “señal” y el significado crece, al ser ahora compartido.

Para la fortuna de todos nosotros -incluyéndolos a ustedes, primeros lectores de estas líneas- vivimos en una ciudad donde esos chispazos de azar son cosa del día a día. Gracias a la cultura popular, nos es posible encontrar camaradas mientras hacemos filas larguísimas, para entrar a un evento de cómics; formamos amistades duraderas con personas que comparten nuestra obsesión por coleccionar figuras de personajes de videojuegos; aprendemos nuevas cosas sobre nuestro género literario favorito, al decidir acercarnos a nuevos foros con personas de diferentes puntos de vista; o incluso llegamos a conocer a nuestra futura pareja en un club de otakus.

Muchas historias como esa son las que llevan ya varios años sucediendo a nuestro alrededor. Sin percatarnos, la cultura popular permea ya nuestra cotidianidad y nuestras interacciones. Nos lleva a tomar decisiones que aunque intrascendentes a simple vista, repercuten enormemente en nuestra identidad, nuestros seres queridos, y finalmente en nuestra sociedad. Ya no somos los raros, no somos extraños, ni somos unos cuantos: lo friki abunda, y llegó para quedarse.

Frik-in surge del deseo de poder compartir desde el lugar más recóndito hasta el evento más famoso, con tal de que esos encuentros fortuitos sucedan aún más a menudo. En los próximos meses, esperamos poder ofrecerles una herramienta verdaderamente útil para saciar ese apetito friki que nos caracteriza. Aprovechen esta fase “beta” y no duden en mandarnos sus sugerencias, quejas y recomendaciones.

Así que adelante, tu ciudad ya es friki, ¡descúbrela!.


Imagen:
Planetary – John Cassaday

Cada vez somos más las personas que de manera casual o intencional, reservamos un lugar especial en nuestra identidad para alojar elementos de la cultura popular. Los dotamos de significados propios que para las demás personas pueden resultar inexplicables. Y cuando por fin sucede el extraño e improbable suceso de encontrar a alguien que otorga el mismo significado a ese personaje, historia o momento, formamos conexiones que van más allá de la hermandad. Cual rayo que cae dos veces en el mismo lugar, lo tomamos como una “señal” y el significado crece, al ser ahora compartido.

Para la fortuna de todos nosotros -incluyéndolos a ustedes, primeros lectores de estas líneas- vivimos en una ciudad donde esos chispazos de azar son cosa del día a día. Gracias a la cultura popular, nos es posible encontrar camaradas mientras hacemos filas larguísimas, para entrar a un evento de cómics; formamos amistades duraderas con personas que comparten nuestra obsesión por coleccionar figuras de personajes de videojuegos; aprendemos nuevas cosas sobre nuestro género literario favorito, al decidir acercarnos a nuevos foros con personas de diferentes puntos de vista; o incluso llegamos a conocer a nuestra futura pareja en un club de otakus.

Muchas historias como esa son las que llevan ya varios años sucediendo a nuestro alrededor. Sin percatarnos, la cultura popular permea ya nuestra cotidianidad y nuestras interacciones. Nos lleva a tomar decisiones que aunque intrascendentes a simple vista, repercuten enormemente en nuestra identidad, nuestros seres queridos, y finalmente en nuestra sociedad. Ya no somos los raros, no somos extraños, ni somos unos cuantos: lo friki abunda, y llegó para quedarse.

Frik-in surge del deseo de poder compartir desde el lugar más recóndito hasta el evento más famoso, con tal de que esos encuentros fortuitos sucedan aún más a menudo. En los próximos meses, esperamos poder ofrecerles una herramienta verdaderamente útil para saciar ese apetito friki que nos caracteriza. Aprovechen esta fase “beta” y no duden en mandarnos sus sugerencias, quejas y recomendaciones.

Así que adelante, tu ciudad ya es friki, ¡descúbrela!.


Imagen:
Planetary – John Cassaday

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