Me gustó Aggretsuko y no soy godín

Me gustó Aggretsuko y no soy godín

Ya pasaron varios días desde que se estrenó en Netflix el anime Aggretsuko, de Sanrio. Varias páginas de dibujo en las que estoy en Facebook y Tumblr se llenaron de fanart de la serie. Hasta gente que tengo en mis redes, y que no gusta del anime regularmente, se chutaron esta serie y compartían capturas de la misma con frases como ‘oh por dios soy yo’.

No me daban ganas de verla. Un poco porque no la consideraba muy interesante, y porque el estilo de dibujo no me llamaba la atención. Me imaginé a todo mundo cargando bolsitas o maquillaje de Retsuko como de Hello Kitty (que es en lo único en lo que puedo pensar cuando escucho ‘Sanrio’). Un amigo intentó alentarme a verla, ‘ándale, está padre porque Retsuko se desfoga cantando contra su jefe, contra su vida rutinaria, contra las cosas que odia, pero en realidad es súper godín’. Y creo que es eso lo que tanto agrada: la posibilidad de sentirse profundamente identificado con el personaje, porque, ooobvio, todos odiamos a nuestros jefes, todos estamos hartos de la rutina, y muchas veces tenemos que tragarnos lo que sentimos o pensamos para mantener la tranquilidad en nuestras vidas el mayor tiempo posible.

Pero nope. Ese estilo de vida no me parece tan familiar. Por lo que, si mi motivación para ver Aggretsuko era que me hiciera catarsis, sentía que no la iba a disfrutar, o que iba a perder mi tiempo. Sin embargo, tuve una amable sugerencia por parte de mi jefe para que la viera, y así poder hacer un artículo al respecto.

¡JEFE MACHISTA!!!

(Nocierto 😛 )

La puse con la mejor intención de disfrutarla; elegí español latino para aprovechar el tiempo y adelantar otras cosas que tenía pendientes mientras la veía.  Al principio todo normal, incluso cuando se mostró su faceta death metal tenía la sensación de que ya sabía hacia dónde iba la historia. Sin embargo, la animación es muy buena, el diseño de personajes está bien hecho…

Y entonces salió a escena Tsunoda. ¡CÓMO LA ODIO!

(Leer con voz gutural)¡ MUGRE VENADITA HIPÓCRITA, NORMI, Y TAN COMÚN COMO FALSA!!!

Es un buen personaje, porque seguro todos conocemos una Tsunoda, sea en el trabajo, la escuela, en la familia, qué se yo. No la relacioné con nadie directamente, pero me parece un tipo de persona que es fácil encontrar en muchas situaciones…y odiar en todas la situaciones.

Minutos después,  me llevé una muy grata sorpresa que no esperaba para nada. Si bien, la serie ya me había  atrapado, escuché algo que me sacó una sonrisa: la voz de un amigo muy querido, como uno de los personajes de Aggretsuko. No sé si le dé vergüenza que lo mencione, así que lo evitaré, sólo puedo decir que es un personaje importante en la serie. Lo escuché unos minutos, y, segura de que era él, le escribí para confirmar antes de buscarlo en internet. Efectivamente, se trataba de mi amigo, una persona que conozco desde hace muchos años y que veo con alegría que está avanzando en su carrera como actor de doblaje. Aún con más ánimos continué la maratón furresca.

La acabé toda, el mismo día, de corrido. Tampoco le presté mucha atención a los pendientes que según estaba haciendo, debo confesar que la serie es buena, fácil, con un humor muy básico pero funcional. Es predecible, sí, pero es congruente con la protagonista: Retsuko es bastante predecible y, aunque no me identifiqué directamente con ella, es imposible no tomarle un poco de cariño. Me gustan mucho esos momentos de la serie en que la pantalla se va a blanco, y ya sabes lo que sigue; contienes el aliento, esperas unos segundos, y entonces…

¡¡¡GOOOOOOOOOAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHH!!!

La secretaria Washimi y la directora Gori son de mis personajes favoritos: hermosas, talentosas, de alto rango, pero se entregan con franqueza y cariño a la amistad de Retsuko, la ayudan sin esperar nada a cambio, y además son un gran soporte emocional, al mismo tiempo que están dispuestas a aprender de la protagonista. También es fácil querer a Haida, pero creo que se debe a que todos hemos sido el enamorado-no-correspondido en algún momento de nuestras vidas. Me agrada que la serie sea rápida y digerible, sin giros demasiado complicados, es algo que puedes disfrutar tranquilamente mientras lavas los platos o haces tarea.

Por otra parte, un gran punto a favor que me hizo querer quedarme toda la serie, es el maravilloso trabajo del doblaje latino (y no nada más por la voz de mi amigo). Todos los personajes tienen una voz bastante acertada, buenas actuaciones, buenas entonaciones, ¡me encanta! Después de verla en español, también la vi en japonés (pretexto para ver todo de nuevo), y si bien lo original siempre agrada, debo admitir que me encariñé del gran doblaje latino, me da la impresión de que las voces le dan más sabor en nuestro idioma a algunas entonaciones que en japonés ya podrían sonarnos genéricas. Por ejemplo, la voz del director Ton en japonés es todo lo que podríamos esperar de un cerdo: aguardientosa, odiosa, un poco nasal, petulante; le queda bastante bien en realidad, pero siento que es una voz que ya he escuchado muchas veces. En español, en cambio, siento que a pesar de las aparentes similitudes, el actor y el director quisieron darle un toque distinto, una entonación más clara y otros matices interesantes; esto lo veo más claramente en el capítulo en que el director Ton se vuelve “buen jefe”: en el doblaje latino se escucha la hipocresía, la voz que sale de una sonrisa falsa, y a ratos, esa sensación de fastidio y resignación de un hombre que no está satisfecho con su vida…

La voz de Retsuko también es genial, me encanta esa intención de niña buena, pero también las entonaciones cuando se sorprende o está a punto de entrar en un momento de ira; en japonés, me parece que no varía mucho de la voz típica de una heroína de anime.

¡En fin! Todo eso me dejó Aggretsuko como experiencia. No considero que se vuelva una serie de culto, y es muy probable que en poco tiempo pase de moda, pero seguro tiene una fanbase amplia que le permitirá sobrevivir. Vale la pena verla en un rato de relax. Espero una siguiente temporada pronto.

(Saludos a Osvaldo Trejo Rodríguez, voz del director Ton. ¿Creías que no te iba a mencionar? ¡Já! )


Imágenes:

Aggretsuko- Netflix (2018)

Ya pasaron varios días desde que se estrenó en Netflix el anime Aggretsuko, de Sanrio. Varias páginas de dibujo en las que estoy en Facebook y Tumblr se llenaron de fanart de la serie. Hasta gente que tengo en mis redes, y que no gusta del anime regularmente, se chutaron esta serie y compartían capturas de la misma con frases como ‘oh por dios soy yo’.

No me daban ganas de verla. Un poco porque no la consideraba muy interesante, y porque el estilo de dibujo no me llamaba la atención. Me imaginé a todo mundo cargando bolsitas o maquillaje de Retsuko como de Hello Kitty (que es en lo único en lo que puedo pensar cuando escucho ‘Sanrio’). Un amigo intentó alentarme a verla, ‘ándale, está padre porque Retsuko se desfoga cantando contra su jefe, contra su vida rutinaria, contra las cosas que odia, pero en realidad es súper godín’. Y creo que es eso lo que tanto agrada: la posibilidad de sentirse profundamente identificado con el personaje, porque, ooobvio, todos odiamos a nuestros jefes, todos estamos hartos de la rutina, y muchas veces tenemos que tragarnos lo que sentimos o pensamos para mantener la tranquilidad en nuestras vidas el mayor tiempo posible.

Pero nope. Ese estilo de vida no me parece tan familiar. Por lo que, si mi motivación para ver Aggretsuko era que me hiciera catarsis, sentía que no la iba a disfrutar, o que iba a perder mi tiempo. Sin embargo, tuve una amable sugerencia por parte de mi jefe para que la viera, y así poder hacer un artículo al respecto.

¡JEFE MACHISTA!!!

(Nocierto 😛 )

La puse con la mejor intención de disfrutarla; elegí español latino para aprovechar el tiempo y adelantar otras cosas que tenía pendientes mientras la veía.  Al principio todo normal, incluso cuando se mostró su faceta death metal tenía la sensación de que ya sabía hacia dónde iba la historia. Sin embargo, la animación es muy buena, el diseño de personajes está bien hecho…

Y entonces salió a escena Tsunoda. ¡CÓMO LA ODIO!

(Leer con voz gutural)¡ MUGRE VENADITA HIPÓCRITA, NORMI, Y TAN COMÚN COMO FALSA!!!

Es un buen personaje, porque seguro todos conocemos una Tsunoda, sea en el trabajo, la escuela, en la familia, qué se yo. No la relacioné con nadie directamente, pero me parece un tipo de persona que es fácil encontrar en muchas situaciones…y odiar en todas la situaciones.

Minutos después,  me llevé una muy grata sorpresa que no esperaba para nada. Si bien, la serie ya me había  atrapado, escuché algo que me sacó una sonrisa: la voz de un amigo muy querido, como uno de los personajes de Aggretsuko. No sé si le dé vergüenza que lo mencione, así que lo evitaré, sólo puedo decir que es un personaje importante en la serie. Lo escuché unos minutos, y, segura de que era él, le escribí para confirmar antes de buscarlo en internet. Efectivamente, se trataba de mi amigo, una persona que conozco desde hace muchos años y que veo con alegría que está avanzando en su carrera como actor de doblaje. Aún con más ánimos continué la maratón furresca.

La acabé toda, el mismo día, de corrido. Tampoco le presté mucha atención a los pendientes que según estaba haciendo, debo confesar que la serie es buena, fácil, con un humor muy básico pero funcional. Es predecible, sí, pero es congruente con la protagonista: Retsuko es bastante predecible y, aunque no me identifiqué directamente con ella, es imposible no tomarle un poco de cariño. Me gustan mucho esos momentos de la serie en que la pantalla se va a blanco, y ya sabes lo que sigue; contienes el aliento, esperas unos segundos, y entonces…

¡¡¡GOOOOOOOOOAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHH!!!

La secretaria Washimi y la directora Gori son de mis personajes favoritos: hermosas, talentosas, de alto rango, pero se entregan con franqueza y cariño a la amistad de Retsuko, la ayudan sin esperar nada a cambio, y además son un gran soporte emocional, al mismo tiempo que están dispuestas a aprender de la protagonista. También es fácil querer a Haida, pero creo que se debe a que todos hemos sido el enamorado-no-correspondido en algún momento de nuestras vidas. Me agrada que la serie sea rápida y digerible, sin giros demasiado complicados, es algo que puedes disfrutar tranquilamente mientras lavas los platos o haces tarea.

Por otra parte, un gran punto a favor que me hizo querer quedarme toda la serie, es el maravilloso trabajo del doblaje latino (y no nada más por la voz de mi amigo). Todos los personajes tienen una voz bastante acertada, buenas actuaciones, buenas entonaciones, ¡me encanta! Después de verla en español, también la vi en japonés (pretexto para ver todo de nuevo), y si bien lo original siempre agrada, debo admitir que me encariñé del gran doblaje latino, me da la impresión de que las voces le dan más sabor en nuestro idioma a algunas entonaciones que en japonés ya podrían sonarnos genéricas. Por ejemplo, la voz del director Ton en japonés es todo lo que podríamos esperar de un cerdo: aguardientosa, odiosa, un poco nasal, petulante; le queda bastante bien en realidad, pero siento que es una voz que ya he escuchado muchas veces. En español, en cambio, siento que a pesar de las aparentes similitudes, el actor y el director quisieron darle un toque distinto, una entonación más clara y otros matices interesantes; esto lo veo más claramente en el capítulo en que el director Ton se vuelve “buen jefe”: en el doblaje latino se escucha la hipocresía, la voz que sale de una sonrisa falsa, y a ratos, esa sensación de fastidio y resignación de un hombre que no está satisfecho con su vida…

La voz de Retsuko también es genial, me encanta esa intención de niña buena, pero también las entonaciones cuando se sorprende o está a punto de entrar en un momento de ira; en japonés, me parece que no varía mucho de la voz típica de una heroína de anime.

¡En fin! Todo eso me dejó Aggretsuko como experiencia. No considero que se vuelva una serie de culto, y es muy probable que en poco tiempo pase de moda, pero seguro tiene una fanbase amplia que le permitirá sobrevivir. Vale la pena verla en un rato de relax. Espero una siguiente temporada pronto.

(Saludos a Osvaldo Trejo Rodríguez, voz del director Ton. ¿Creías que no te iba a mencionar? ¡Já! )


Imágenes:

Aggretsuko- Netflix (2018)

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