Reseña: Dictadura de Vapor

Reseña: Dictadura de Vapor

“[…] Imagínate a las hordas de obreros marchando en silencio, como engranes sumisos bajo la contaminación, para servir a los amos de la gran Ciudad de México. A los gravilleros aterrorizando a las provincias de ese México, con tecnología robada al dictador. Imagina que la semilla de la revolución mexicana encuentra nuevas formas de germinar en la Ciudad de los Palacios”. — Abraham Martínez Azuara “Cuervoscuro”, en el prólogo de ‘Dictadura de Vapor’.

Hace ya como dos años, tuve un sueño rarísimo, pero emocionante: era una historia completa, en tercera persona, como si estuviera viendo una película. Nunca he sido seguidora del steampunk (lo más cercano ha sido Full Metal Alchemist), ¿por qué soñé algo de ese género? Aquel sueño me dejó intrigada, y me puse a buscar documentación para aprender más del género. Fue a principios de 2017 cuando, en medio de esa búsqueda, me llegó casi naturalmente una bonita antología de cómic, y es lo que les reseño en esta ocasión: Dictadura de Vapor.

A pesar de que lo compré en la Mole de 2017, este ejemplar sigue a la venta con algunos de los autores que participan en la antología, y prueba de ello fue que lo vimos a la venta en la Smash Con. Le comenté a Naop que me parecía un excelente título, pero él mencionó que no lo conocía y por lo mismo no le prestó mucha atención, así que me pareció excelente idea reseñarlo de una vez para que más gente lo conozca.

‘Dictadura de Vapor’ es una colección de cinco cómics cuya principal inspiración es imaginar qué habría sucedido si el steampunk hubiera predominado durante El Porfiriato. Los artistas encargados de esta publicación fueron Esteban Saldaña “Tebin, E.III Yip, Alex Sarabia, Fabián Cobos, Abraham Martínez “Cuervoscuro, Axur Eneas, Alejandra Elena Gámez Pándura, Juan Fleites, Héctor Germán Santarriaga, y Valerio Vega. Es un gran esfuerzo el decidirse a crear una publicación como ésta, además de que son personalidades de gran trayectoria en el medio del cómic mexicano. Ojalá algún día ellos nos platiquen cómo fue que decidieron llegar a esta gran idea que tenemos en nuestras manos en forma de cómic.

De entrada, el material y la hechura del cuadernillo es de muy buena calidad, con un empastado simple e impresiones en papel satinado de buen gramaje, lo que garantiza resistencia de tu cómic a pesar de que no sea de pasta dura. Si eres un descuidado con tus cómics como tu servidora, siéntete tranquilo, este ejemplar aguantará estar navegando en tu mochila con más libros.

A pesar de que son sólo cinco historias, es posible sumergirse de inmediato en el ambiente steampunk. Desde la hermosa portada (a cargo del buen Tebin), cuidada, con gran detalle y que transporta a una época que no nos tocó vivir, como si hubiera sido parte de una fantasía de vapor. La primer historieta, Escuadrón 2.01, trata del gobierno mexicano que decide enfrentar la invasión marítima de Napoleón III con una nueva arma comprada a los extranjeros: un aparato volador para una sola persona, pero se enfrentan al problema de encontrar quién los va a pilotear.  En esta obra tenemos un trazo limpio, viñetas fáciles de seguir, y un acabado con plastas de tinta, casi sin ashurado; también me gustaron mucho los diálogos porque suenan naturales, hasta puedo imaginar las voces graves apagadas por un frondoso bigote.

Después viene ‘El Complot Romero’, mi favorita personal. La trama es acerca de un ingeniero, experto en explosivos, designado para investigar el atentado contra un importante edificio del congreso. El dibujo es muy bueno, me gusta el personaje principal y todas sus expresiones, tanto habladas como gestuales; las frases que dice y cómo se dirige a los personajes que tiene a su alrededor me atraen mucho. Además, considero que esta historia es la que tiene más elementos del steampunk a pesar de que, curiosamente, casi no vemos maquinaria de vapor en esta trama: habla más sobre las clases, los obreros contra los aristócratas, y un personaje principal que está a la mitad de ello, elementos clásicos del género. Me encanta.

El cómic ‘La maquinaria’ podría ser el que resulte más familiar en su arte: la dibujante es Ale Gámez, mejor conocida como The Mountain With Teeth, y si no sabes de qué te hablo, ve a leer su webcomic ahora mismo. El guionista de la historia es Axur Eneas, cuyos cómics también recomiendo mucho, y ambos hacen buena mancuerna a la hora de construir juntos esta historia muda, con una fantasía un tanto característica de ambos, buena ambientación, y un final redondo.

Luego, ‘La cañada de los muertos’, que trata de un pueblo casi desértico que es atacado por bandidos enfundados en un traje acorazado que me recordó una milésima de segundo a Bioshock. Estos bandidos persiguen la leyenda de que debajo del pueblo hay un tesoro, así que la capitana del pueblo, junto con un par de allegados, se enfocan en defender lo que es suyo. En esta historia, el dibujo me remitió por un momento a mi infancia, cuando solía leer cómics o tiras de periódicos. No recuerdo algún título en específico, pero sí el acabado; porque en su momento era algo que me sorprendía mucho: el hecho de dibujar personas sólo con tinta, pero que se asemejan mucho a una persona real, y que siga viéndose como cómic, para mí siempre ha sido motivo de admiración. Los detalles del pueblo y la ambientación están bien dibujados, y el género es bien respetado.

Finalmente, tenemos ‘Palacios en el Cielo’, para mi gusto, el cómic que más respeta el género steampunk en esta antología. Trata de una muchacha que debe infiltrarse en la Ciudad de México, que ahora es una ciudad en el cielo gracias al poder del Porfiriato, para trazar un plano completo de la ciudad y dárselo a los rebeldes que buscan sabotear dicha fortaleza como represalia contra el gobierno. A pesar de ser una fantasía, está muy bien documentado históricamente, de verdad me creo que algo así hubiera sucedido de tener la oportunidad. Me llaman mucho los detalles en el dibujo, hechos con buenos ashurados, y la construcción de la sociedad planteada, con clara división de clases, los motivos del gobierno y de la protagonista, todo en muy pocas páginas.

En las últimas páginas del cuadernillo está la biografía de todos los autores, que, si bien me hubiera gustado platicarles detalladamente la trayectoria de cada uno, creo que con tener en claro que se trata de grandes artistas que vale la pena seguir, cada uno puede formarse su propia opinión. Acá se los dejamos todos para que los consulten.

Sólo tengo un par de “quejas” con respecto a esta publicación. La primera, es que las historias son tan buenas que dejan picado, y esa frustración de ‘¿dónde leo lo que sigue?’ sólo será satisfecha con un volumen 2. Mi segundo punto tiene que ver con la gramática y ortografía, no vi nada grave pero podrían cuidarse un poco más algunas tildes y typos en los textos; no porque sea garrafal, sino con la mentalidad de que siempre se puede mejorar. La tercera, y quizá no tan válida queja, es el precio: El ejemplar ronda los cien pesos,  y no es porque crea que no lo vale, al contrario, el material es de muy buena calidad tanto físico como en contenido, pero siempre he pensado que estas cosas deberían llegar a más gente, y la mejor manera de hacerlo, es reduciendo su costo. Sin embargo, esto no es culpa de los autores o editores, sino de la industria en sí, ya que, para que una obra como esta pueda ofrecerse a precio económico, necesitaría haber un tiraje grandísimo, y para tener un largo tiraje, debe existir demanda. Así que nos toca a nosotros, los consumidores, fomentar esa demanda de cómic mexicano.

Si quieres comprarlo pero no te quieres esperar a alguna convención, puedes comprarlo aquí.


Imágenes:

Todo el contenido visual pertenece a sus autores.

 

“[…] Imagínate a las hordas de obreros marchando en silencio, como engranes sumisos bajo la contaminación, para servir a los amos de la gran Ciudad de México. A los gravilleros aterrorizando a las provincias de ese México, con tecnología robada al dictador. Imagina que la semilla de la revolución mexicana encuentra nuevas formas de germinar en la Ciudad de los Palacios”. — Abraham Martínez Azuara “Cuervoscuro”, en el prólogo de ‘Dictadura de Vapor’.

Hace ya como dos años, tuve un sueño rarísimo, pero emocionante: era una historia completa, en tercera persona, como si estuviera viendo una película. Nunca he sido seguidora del steampunk (lo más cercano ha sido Full Metal Alchemist), ¿por qué soñé algo de ese género? Aquel sueño me dejó intrigada, y me puse a buscar documentación para aprender más del género. Fue a principios de 2017 cuando, en medio de esa búsqueda, me llegó casi naturalmente una bonita antología de cómic, y es lo que les reseño en esta ocasión: Dictadura de Vapor.

A pesar de que lo compré en la Mole de 2017, este ejemplar sigue a la venta con algunos de los autores que participan en la antología, y prueba de ello fue que lo vimos a la venta en la Smash Con. Le comenté a Naop que me parecía un excelente título, pero él mencionó que no lo conocía y por lo mismo no le prestó mucha atención, así que me pareció excelente idea reseñarlo de una vez para que más gente lo conozca.

‘Dictadura de Vapor’ es una colección de cinco cómics cuya principal inspiración es imaginar qué habría sucedido si el steampunk hubiera predominado durante El Porfiriato. Los artistas encargados de esta publicación fueron Esteban Saldaña “Tebin, E.III Yip, Alex Sarabia, Fabián Cobos, Abraham Martínez “Cuervoscuro, Axur Eneas, Alejandra Elena Gámez Pándura, Juan Fleites, Héctor Germán Santarriaga, y Valerio Vega. Es un gran esfuerzo el decidirse a crear una publicación como ésta, además de que son personalidades de gran trayectoria en el medio del cómic mexicano. Ojalá algún día ellos nos platiquen cómo fue que decidieron llegar a esta gran idea que tenemos en nuestras manos en forma de cómic.

De entrada, el material y la hechura del cuadernillo es de muy buena calidad, con un empastado simple e impresiones en papel satinado de buen gramaje, lo que garantiza resistencia de tu cómic a pesar de que no sea de pasta dura. Si eres un descuidado con tus cómics como tu servidora, siéntete tranquilo, este ejemplar aguantará estar navegando en tu mochila con más libros.

A pesar de que son sólo cinco historias, es posible sumergirse de inmediato en el ambiente steampunk. Desde la hermosa portada (a cargo del buen Tebin), cuidada, con gran detalle y que transporta a una época que no nos tocó vivir, como si hubiera sido parte de una fantasía de vapor. La primer historieta, Escuadrón 2.01, trata del gobierno mexicano que decide enfrentar la invasión marítima de Napoleón III con una nueva arma comprada a los extranjeros: un aparato volador para una sola persona, pero se enfrentan al problema de encontrar quién los va a pilotear.  En esta obra tenemos un trazo limpio, viñetas fáciles de seguir, y un acabado con plastas de tinta, casi sin ashurado; también me gustaron mucho los diálogos porque suenan naturales, hasta puedo imaginar las voces graves apagadas por un frondoso bigote.

Después viene ‘El Complot Romero’, mi favorita personal. La trama es acerca de un ingeniero, experto en explosivos, designado para investigar el atentado contra un importante edificio del congreso. El dibujo es muy bueno, me gusta el personaje principal y todas sus expresiones, tanto habladas como gestuales; las frases que dice y cómo se dirige a los personajes que tiene a su alrededor me atraen mucho. Además, considero que esta historia es la que tiene más elementos del steampunk a pesar de que, curiosamente, casi no vemos maquinaria de vapor en esta trama: habla más sobre las clases, los obreros contra los aristócratas, y un personaje principal que está a la mitad de ello, elementos clásicos del género. Me encanta.

El cómic ‘La maquinaria’ podría ser el que resulte más familiar en su arte: la dibujante es Ale Gámez, mejor conocida como The Mountain With Teeth, y si no sabes de qué te hablo, ve a leer su webcomic ahora mismo. El guionista de la historia es Axur Eneas, cuyos cómics también recomiendo mucho, y ambos hacen buena mancuerna a la hora de construir juntos esta historia muda, con una fantasía un tanto característica de ambos, buena ambientación, y un final redondo.

Luego, ‘La cañada de los muertos’, que trata de un pueblo casi desértico que es atacado por bandidos enfundados en un traje acorazado que me recordó una milésima de segundo a Bioshock. Estos bandidos persiguen la leyenda de que debajo del pueblo hay un tesoro, así que la capitana del pueblo, junto con un par de allegados, se enfocan en defender lo que es suyo. En esta historia, el dibujo me remitió por un momento a mi infancia, cuando solía leer cómics o tiras de periódicos. No recuerdo algún título en específico, pero sí el acabado; porque en su momento era algo que me sorprendía mucho: el hecho de dibujar personas sólo con tinta, pero que se asemejan mucho a una persona real, y que siga viéndose como cómic, para mí siempre ha sido motivo de admiración. Los detalles del pueblo y la ambientación están bien dibujados, y el género es bien respetado.

Finalmente, tenemos ‘Palacios en el Cielo’, para mi gusto, el cómic que más respeta el género steampunk en esta antología. Trata de una muchacha que debe infiltrarse en la Ciudad de México, que ahora es una ciudad en el cielo gracias al poder del Porfiriato, para trazar un plano completo de la ciudad y dárselo a los rebeldes que buscan sabotear dicha fortaleza como represalia contra el gobierno. A pesar de ser una fantasía, está muy bien documentado históricamente, de verdad me creo que algo así hubiera sucedido de tener la oportunidad. Me llaman mucho los detalles en el dibujo, hechos con buenos ashurados, y la construcción de la sociedad planteada, con clara división de clases, los motivos del gobierno y de la protagonista, todo en muy pocas páginas.

En las últimas páginas del cuadernillo está la biografía de todos los autores, que, si bien me hubiera gustado platicarles detalladamente la trayectoria de cada uno, creo que con tener en claro que se trata de grandes artistas que vale la pena seguir, cada uno puede formarse su propia opinión. Acá se los dejamos todos para que los consulten.

Sólo tengo un par de “quejas” con respecto a esta publicación. La primera, es que las historias son tan buenas que dejan picado, y esa frustración de ‘¿dónde leo lo que sigue?’ sólo será satisfecha con un volumen 2. Mi segundo punto tiene que ver con la gramática y ortografía, no vi nada grave pero podrían cuidarse un poco más algunas tildes y typos en los textos; no porque sea garrafal, sino con la mentalidad de que siempre se puede mejorar. La tercera, y quizá no tan válida queja, es el precio: El ejemplar ronda los cien pesos,  y no es porque crea que no lo vale, al contrario, el material es de muy buena calidad tanto físico como en contenido, pero siempre he pensado que estas cosas deberían llegar a más gente, y la mejor manera de hacerlo, es reduciendo su costo. Sin embargo, esto no es culpa de los autores o editores, sino de la industria en sí, ya que, para que una obra como esta pueda ofrecerse a precio económico, necesitaría haber un tiraje grandísimo, y para tener un largo tiraje, debe existir demanda. Así que nos toca a nosotros, los consumidores, fomentar esa demanda de cómic mexicano.

Si quieres comprarlo pero no te quieres esperar a alguna convención, puedes comprarlo aquí.


Imágenes:

Todo el contenido visual pertenece a sus autores.

 

Comments