Reseña: Akira #1 & #2

Reseña: Akira #1 & #2

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Después de varias semanas de haberse publicado el volumen #2 de Akira, por parte de Editorial Panini, he decidido hablar un poco más sobre la edición, la trama y hacer una comparativa con la película. Ya les he hablado sobre la importancia de Akira en otro artículo, pero esta ocasión pienso enfocarme en transmitirles una reseña más detallada que planeo continuar conforme sean publicados los volúmenes siguientes.

Advertencia: habrá algunos spoilers a lo largo de la reseña, así que recomiendo este artículo para los que ya hayan visto el anime. Si te interesa una comparación de la historia entre ambas versiones, esto es para ti.

Detalles de la Edición

Como ya les había comentado, la edición que Panini nos trae se apega fielmente a la japonesa. Es a blanco y negro, con solapas, tinta brillante en los bordes y páginas a color. Todos estos detalles, aunados al precio de $399, hacen que esta edición represente la más conveniente de adquirir en nuestro país. Las ediciones españolas y estadounidenses tienen varias diferencias, pero sobre todo, un costo mucho más elevado.

Desafortunadamente, con el tomo #2, es evidente que Panini ha escatimado un poco en los acabados. Por lo menos en el tomo que adquirí, la tinta azul de los bordes manchó un poco la esquina superior derecha de la portada, además, corrí con la mala suerte de que la sobrecubierta tenía el doblez en el lugar equivocado y quedaba muy floja. Esto último pude arreglarlo, pero lograr que los dobleces coincidan completamente con el arte del lomo es bastante difícil. También, la tinta de los bordes ha causado que algunas páginas se peguen ligeramente, y aunque fue fácil separarlas en mi caso, imagino que a alguien puede tocarle peor suerte.

Por último, debido a que el tomo #2 es más delgado y al material del papel, resulta prácticamente imposible que el libro quede de pie sin algún soporte. Esto sólo es molesto si planeas exhibirlo o fotografiarlo, así que no es un detalle tan importante.

Trama del Volumen #1

Es imposible que un medio audiovisual iguale por completo a una obra publicada como narrativa gráfica, ya sea manga o cómic. Sin embargo, existen adaptaciones que llegan a superar a la obra original, ya sea por una síntesis bien lograda de la trama (dejando fuera partes redundantes o innecesarias); o gracias a una ambientación por medio de efectos sonoros, música e iluminación que es imposible en el medio impreso.

No me atrevo aún a decir que éste es el caso de Akira, por muy perfecta que resulte para mí su adaptación al anime. Y es que el primer volumen hace un muy buen trabajo construyendo el mundo y personajes. Incluso, me atrevo a decir que conserva un ritmo similar al de la película, con suficientes descansos entre cada secuencia de acción que sirven para establecer las bases de la trama. Si acaso resulta difícil la lectura al tratarse de un formato mucho más parecido al cómic, pero al que evidentemente llegan a hacerle falta ciertos recursos del manga para que el lector intuya mejor lo ocurrido entre viñeta y viñeta.

Detalles más o detalles menos, en comparación con la película, podemos ver que la historia avanza de manera vertiginosa, y resulta difícil creer que después de terminar el primer volumen, aún queden otros cinco. Vale la pena notar que la publicación serializada del manga se dió en un periodo de poco menos de 8 años (desde diciembre de 1982 hasta junio de 1990), mientras que el filme fue estrenado en julio de 1988 (dos años antes de la culminación del manga). Esto nos pronostica una diferencia significativa en la trama, pues casi dos volúmenes completos del manga fueron realizados después de la película. Es de esperar que se incluyan más arcos, personajes y situaciones que inevitablemente lleven a un final diferente.

Desde el primer volumen comenzamos a ver que las secuencias de acción serán mucho más abundantes y variadas, mientras que los momentos contemplativos y surreales que caracterizan tanto al anime son completamente omitidos. No existe el mismo remordimiento en Kay ni en Kaneda al asesinar por primera vez; no tenemos ese vistazo a los inicios de la relación entre Tetsuo y Kaneda, durante su temprana infancia; y tampoco somos testigos de las perturbadoras alucinaciones de Tetsuo causadas por los demás niños psíquicos o por él mismo.

Natural born killers.

Por el contrario, desde este volumen se nos ofrece un vistazo al misterio que muy probablemente se develará en los volúmenes finales, cuando se aparece una figura fantasmagórica que parece ser una versión futura de Kaneda.

El volumen termina con una confrontación entre Kaneda y Tetsuo, exclusiva del manga, con la cual su amistad parece terminarse irreversiblemente. Sin su pandilla, sin Kaneda, ni su novia Kaori (exclusiva del anime), el personaje de Tetsuo se siente mucho más solitario y vacío. Su motivación y psique quedan como un bosquejo, con huecos que sólo podemos rellenar con nuestras propias suposiciones.

Trama del Volumen #2

Las cosas se tornan mucho más frenéticas en el volumen #2. Junto con las retrospectivas y psicodelia, los elementos de crítica social desaparecen casi por completo para dar pie a un volumen lleno de secuencias de acción. Kay y Tetsuo son capturados, perseguidos y a su vez terminan persiguiendo a otros, todo en un frenesí que ofrece pocos momentos de descanso en comparación con el primer volumen.

Tetsuo se observa mucho más dispuesto a seguir el juego del “Coronel” y el “Doctor” de lo que pudimos ver en el anime. Mientras que los niños psíquicos se muestran mucho más decididos a acabar con la amenaza que representan los poderes de Tetsuo, utilizando a Kay como ejecutora mucho antes de lo que sucede en la película.

La trama comienza a acercarse peligrosamente al punto de quiebre, por lo que no me queda duda de que los sucesos se emparejarán con la película en el volumen 3. Sin embargo, las acciones de la facción clandestina del político Nezu y el rebelde Ryu siguen sin tener un impacto mayor, y parece que el momento para reflexionar sobre la amistad y contraposición de Tetsuo y Kaneda ya se ha perdido por completo.

Por otro lado, el personaje de Miyako-sama ha tomado una relevancia insospechada al revelarse el número “19” en la palma de su mano. ¿Se trata de otro sujeto de pruebas? Será interesante ver como un personaje tan intrascendente en la película, asume un rol diferente.

El pasado de Akira se nos revela de una manera un tanto insípida, ya que es simplemente Kiyoko la que explica en un par de lineas que se trata de otro niño psíquico más. No se nos muestra esa retrospectiva tan bien ambientada que la película utiliza para aumentar la intensidad de tal revelación.

El volumen me deja con un mal sabor de boca, al dejar ir tantas buenas oportunidades para desarrollar mejor a los personajes. Las interacciones se ven limitadas a insultos entre enemigos, o a breves momentos de comedia entre Kay y Kaneda.

Habrá que ver qué nos deparan los siguientes volúmenes. He escuchado que la historia toma más fuerza cuando se separa de los acontecimientos de la película. Así que aún tengo esperanzas de que este manga se vuelva uno de mis favoritos.

El tema de la tropicalización

Por último, me gustaría comentar algo sobre la traducción, a cargo de Luz Moreno: aunque la gente se alarmo por el “pinche susto” del primer volumen, a mi no me resultaron tan molestas las palabras altisonantes de los pandilleros en esa ocasión. Sin embargo, la discrepancia entre lo mexicanizado y lo japonés salta mucho más en el segundo volumen. Me resulta incongruente la decisión de tropicalizar tanto los diálogos de los pandilleros cuando el contexto de las pandillas ya prácticamente ha quedado en el olvido en el tomo dos, y cuando todos los demás personajes hablan de manera normal. Incluso el mismo Kaneda utiliza el sufijo “chan” para referirse a Kay, lo cual contradice por completo el uso de palabras como “pinche” y “güevos”. ¿Es mexicano o japonés?

No dejen que mis críticas los disuadan, lectores de Frik-in. Los invito de nuevo a que lean mi artículo anterior, donde hago énfasis en la importancia de esta obra en el contexto de la cultura popular en general. Mi reseña viene desde un punto de vista muy personal que no es necesariamente el más objetivo, ya que estoy comparando una película de animación sin igual, con un intento interesante de Katsuhiro Otomo por internacionalizar el manga japonés.

La obra sigue valiendo la pena, y la edición de Panini representa la mejor opción en cuanto a calidad y precio. Sin más que agregar por ahora, ¡nos vemos en el volumen #3!


Imágenes:

Akira (1982-1990 Manga) – Katsuhiro Otomo, editado por Panini México (2018).

Después de varias semanas de haberse publicado el volumen #2 de Akira, por parte de Editorial Panini, he decidido hablar un poco más sobre la edición, la trama y hacer una comparativa con la película. Ya les he hablado sobre la importancia de Akira en otro artículo, pero esta ocasión pienso enfocarme en transmitirles una reseña más detallada que planeo continuar conforme sean publicados los volúmenes siguientes.

Advertencia: habrá algunos spoilers a lo largo de la reseña, así que recomiendo este artículo para los que ya hayan visto el anime. Si te interesa una comparación de la historia entre ambas versiones, esto es para ti.

Detalles de la Edición

Como ya les había comentado, la edición que Panini nos trae se apega fielmente a la japonesa. Es a blanco y negro, con solapas, tinta brillante en los bordes y páginas a color. Todos estos detalles, aunados al precio de $399, hacen que esta edición represente la más conveniente de adquirir en nuestro país. Las ediciones españolas y estadounidenses tienen varias diferencias, pero sobre todo, un costo mucho más elevado.

Desafortunadamente, con el tomo #2, es evidente que Panini ha escatimado un poco en los acabados. Por lo menos en el tomo que adquirí, la tinta azul de los bordes manchó un poco la esquina superior derecha de la portada, además, corrí con la mala suerte de que la sobrecubierta tenía el doblez en el lugar equivocado y quedaba muy floja. Esto último pude arreglarlo, pero lograr que los dobleces coincidan completamente con el arte del lomo es bastante difícil. También, la tinta de los bordes ha causado que algunas páginas se peguen ligeramente, y aunque fue fácil separarlas en mi caso, imagino que a alguien puede tocarle peor suerte.

Por último, debido a que el tomo #2 es más delgado y al material del papel, resulta prácticamente imposible que el libro quede de pie sin algún soporte. Esto sólo es molesto si planeas exhibirlo o fotografiarlo, así que no es un detalle tan importante.

Trama del Volumen #1

Es imposible que un medio audiovisual iguale por completo a una obra publicada como narrativa gráfica, ya sea manga o cómic. Sin embargo, existen adaptaciones que llegan a superar a la obra original, ya sea por una síntesis bien lograda de la trama (dejando fuera partes redundantes o innecesarias); o gracias a una ambientación por medio de efectos sonoros, música e iluminación que es imposible en el medio impreso.

No me atrevo aún a decir que éste es el caso de Akira, por muy perfecta que resulte para mí su adaptación al anime. Y es que el primer volumen hace un muy buen trabajo construyendo el mundo y personajes. Incluso, me atrevo a decir que conserva un ritmo similar al de la película, con suficientes descansos entre cada secuencia de acción que sirven para establecer las bases de la trama. Si acaso resulta difícil la lectura al tratarse de un formato mucho más parecido al cómic, pero al que evidentemente llegan a hacerle falta ciertos recursos del manga para que el lector intuya mejor lo ocurrido entre viñeta y viñeta.

Detalles más o detalles menos, en comparación con la película, podemos ver que la historia avanza de manera vertiginosa, y resulta difícil creer que después de terminar el primer volumen, aún queden otros cinco. Vale la pena notar que la publicación serializada del manga se dió en un periodo de poco menos de 8 años (desde diciembre de 1982 hasta junio de 1990), mientras que el filme fue estrenado en julio de 1988 (dos años antes de la culminación del manga). Esto nos pronostica una diferencia significativa en la trama, pues casi dos volúmenes completos del manga fueron realizados después de la película. Es de esperar que se incluyan más arcos, personajes y situaciones que inevitablemente lleven a un final diferente.

Desde el primer volumen comenzamos a ver que las secuencias de acción serán mucho más abundantes y variadas, mientras que los momentos contemplativos y surreales que caracterizan tanto al anime son completamente omitidos. No existe el mismo remordimiento en Kay ni en Kaneda al asesinar por primera vez; no tenemos ese vistazo a los inicios de la relación entre Tetsuo y Kaneda, durante su temprana infancia; y tampoco somos testigos de las perturbadoras alucinaciones de Tetsuo causadas por los demás niños psíquicos o por él mismo.

Natural born killers.

Por el contrario, desde este volumen se nos ofrece un vistazo al misterio que muy probablemente se develará en los volúmenes finales, cuando se aparece una figura fantasmagórica que parece ser una versión futura de Kaneda.

El volumen termina con una confrontación entre Kaneda y Tetsuo, exclusiva del manga, con la cual su amistad parece terminarse irreversiblemente. Sin su pandilla, sin Kaneda, ni su novia Kaori (exclusiva del anime), el personaje de Tetsuo se siente mucho más solitario y vacío. Su motivación y psique quedan como un bosquejo, con huecos que sólo podemos rellenar con nuestras propias suposiciones.

Trama del Volumen #2

Las cosas se tornan mucho más frenéticas en el volumen #2. Junto con las retrospectivas y psicodelia, los elementos de crítica social desaparecen casi por completo para dar pie a un volumen lleno de secuencias de acción. Kay y Tetsuo son capturados, perseguidos y a su vez terminan persiguiendo a otros, todo en un frenesí que ofrece pocos momentos de descanso en comparación con el primer volumen.

Tetsuo se observa mucho más dispuesto a seguir el juego del “Coronel” y el “Doctor” de lo que pudimos ver en el anime. Mientras que los niños psíquicos se muestran mucho más decididos a acabar con la amenaza que representan los poderes de Tetsuo, utilizando a Kay como ejecutora mucho antes de lo que sucede en la película.

La trama comienza a acercarse peligrosamente al punto de quiebre, por lo que no me queda duda de que los sucesos se emparejarán con la película en el volumen 3. Sin embargo, las acciones de la facción clandestina del político Nezu y el rebelde Ryu siguen sin tener un impacto mayor, y parece que el momento para reflexionar sobre la amistad y contraposición de Tetsuo y Kaneda ya se ha perdido por completo.

Por otro lado, el personaje de Miyako-sama ha tomado una relevancia insospechada al revelarse el número “19” en la palma de su mano. ¿Se trata de otro sujeto de pruebas? Será interesante ver como un personaje tan intrascendente en la película, asume un rol diferente.

El pasado de Akira se nos revela de una manera un tanto insípida, ya que es simplemente Kiyoko la que explica en un par de lineas que se trata de otro niño psíquico más. No se nos muestra esa retrospectiva tan bien ambientada que la película utiliza para aumentar la intensidad de tal revelación.

El volumen me deja con un mal sabor de boca, al dejar ir tantas buenas oportunidades para desarrollar mejor a los personajes. Las interacciones se ven limitadas a insultos entre enemigos, o a breves momentos de comedia entre Kay y Kaneda.

Habrá que ver qué nos deparan los siguientes volúmenes. He escuchado que la historia toma más fuerza cuando se separa de los acontecimientos de la película. Así que aún tengo esperanzas de que este manga se vuelva uno de mis favoritos.

El tema de la tropicalización

Por último, me gustaría comentar algo sobre la traducción, a cargo de Luz Moreno: aunque la gente se alarmo por el “pinche susto” del primer volumen, a mi no me resultaron tan molestas las palabras altisonantes de los pandilleros en esa ocasión. Sin embargo, la discrepancia entre lo mexicanizado y lo japonés salta mucho más en el segundo volumen. Me resulta incongruente la decisión de tropicalizar tanto los diálogos de los pandilleros cuando el contexto de las pandillas ya prácticamente ha quedado en el olvido en el tomo dos, y cuando todos los demás personajes hablan de manera normal. Incluso el mismo Kaneda utiliza el sufijo “chan” para referirse a Kay, lo cual contradice por completo el uso de palabras como “pinche” y “güevos”. ¿Es mexicano o japonés?

No dejen que mis críticas los disuadan, lectores de Frik-in. Los invito de nuevo a que lean mi artículo anterior, donde hago énfasis en la importancia de esta obra en el contexto de la cultura popular en general. Mi reseña viene desde un punto de vista muy personal que no es necesariamente el más objetivo, ya que estoy comparando una película de animación sin igual, con un intento interesante de Katsuhiro Otomo por internacionalizar el manga japonés.

La obra sigue valiendo la pena, y la edición de Panini representa la mejor opción en cuanto a calidad y precio. Sin más que agregar por ahora, ¡nos vemos en el volumen #3!


Imágenes:

Akira (1982-1990 Manga) – Katsuhiro Otomo, editado por Panini México (2018).

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